El nacimiento de Jesús fue el comienzo de su misión redentora en la tierra. Desde Belén, su historia está unida a la salvación que vino a ofrecer.
Hasta las condiciones en las que nació parecen guardar relación con la vida que tendría después. Jesús, el Hijo de Dios, nació en un pesebre, lejos de la comodidad que esperaríamos para un rey. Aquel que tenía toda la gloria aceptó entrar en nuestro mundo de la manera más humilde y hacerse vulnerable como cualquiera de nosotros. Años después lo veríamos nuevamente humillado, esta vez camino al Gólgota.
No hubo lugar para Él cuando nació. Más adelante sería rechazado por muchos de aquellos a quienes había venido a salvar. Isaías había anunciado siglos antes que el Mesías sería «despreciado y desechado entre los hombres» (Isaías 53:3). El niño acostado en aquel pesebre era el mismo Siervo sufriente del que habían hablado los profetas.
Jesús tampoco llegó al mundo sin saber para qué había venido. Su nacimiento formaba parte de un plan que existía mucho antes de Belén. Él mismo diría años después: «Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido» (Lucas 19:10). Por tanto, la cruz no fue un giro inesperado en su historia, sino que era parte de la razón por la que había venido.
Juan el Bautista lo presentó diciendo: «He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo» (Juan 1:29). Mucho antes de que Jesús fuera llevado al Calvario, ya encontramos en las Escrituras esta imagen del Cordero que entregaría su vida. Cristo sabía lo que le esperaba y, aun así, estuvo dispuesto a entregar su vida por nosotros.
Por eso no podemos separar Belén del Calvario. Cuando celebramos que Dios vino a vivir entre nosotros, también recordamos para qué vino. El niño que fue acostado en un pesebre crecería, enseñaría, sanaría, amaría a las personas y finalmente entregaría su vida por ellas. En el pesebre celebramos algo hermoso, pero la cruz nos ayuda a comprender hasta dónde estaba dispuesto a llegar por nosotros.
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Dios te bendiga mucho! Que Él Señor te continué utilizando de manera especial.